Importancia de los Sentimientos

Serena Cuoghi
Título de Profesora de Biología

Millones de estímulos son percibidos a diario por el cuerpo y la capacidad de procesamiento mental para todos ellos resultaría increíblemente agobiante si ocurriese exclusivamente de manera consciente, de allí la imperiosa necesidad de delegar la mayor parte de estas funciones a los procesos subyacentes del inconsciente y el subconsciente, que almacenan la información filtrándonos lo que pudiera ser estrictamente necesario, para luego comunicárnoslo de modos más sutiles, por medio de un lenguaje del que aún no se tiene pleno conocimiento y en donde encontramos expresiones como los sentimientos, los cuales se encargan principalmente de: 1) la asociación de las experiencias con los resultados positivos o negativos que pudieran haber tenido; 2) la evocación sutil de recuerdos para un mayor control de las emociones; 3) la generación de los elementos necesarios para el desarrollo de la empatía y comprensión de las circunstancias externas; 4) la construcción de lazos afectivos; 5) la guía hacia la toma de decisiones que otorgan sentido a la vida; y 6) la estructura base para la calificación moral entre el bien y el mal.

Por otra parte, la carencia de un adecuado mecanismo de desarrollo y manejo de los sentimientos, representa un problema complejo en el Ser, el cual se ve expuesto de manera descontrolada al seguimiento de la impulsividad emocional, lo que da origen a una gran variedad de patologías psíquicas con graves repercusiones, tanto personales como sociales.

Construcción de la sociedad

La posibilidad de sentir la vida más allá de la mera percepción de la información física que nos ofrece el entorno, siendo capaces de poder crearnos una dinámica interna propia de sensaciones, ha sido la resultante de un largo proceso evolutivo en constante interacción entre las necesidades de manifestación de los sentimientos y los resultados generados como consecuencia.

El hecho de que la humanidad logró establecerse como especie gregaria, por medio de los vínculos afectivos, permitió en un primer plano la creación de la familia, por medio de la cual poder brindar cobijo y protección a los más pequeños, en modo de garantizar la supervivencia de la especie, mientras que en una segunda vertiente, guió hacia la posibilidad de crear asentamientos y modelo de vida cada vez más productivo y complejo, la generación de roles para el cumplimiento de las distintas responsabilidades y finalmente la aparición de las comunidades crecientes que dieron forma a la capacidad social que tanto desarrollo nos ha representado.

Los límites personales

sentimientosEn un nivel más íntimo, poseer, reconocer y aprender a negociar con nuestros propios sentimientos se convierte en el poderoso recurso para establecer relaciones satisfactorias, pero también para poder mantener la prudencial distancia de aquellas personas o circunstancias que puedan representar situaciones de riesgo, cargas negativas o condiciones vivencialmente tóxicas. Por ende, tener un sano balance entre nuestros sentimientos, dedicándonos a cultivar los positivos, por medio de las experiencias satisfactorias y placenteras, nos ayuda a mejorar la calidad de vida en todas sus dimensiones, además de mantenernos alejados de los riesgos potenciales de los flagelos sociales.

Conquistar el mundo

La búsqueda de la superación personal, así como el logro de los objetivos que podamos plantearnos, es también un asunto en el que los sentimientos meten siempre las narices, condicionándonos desde el inconsciente hacia la realización o no de las propuestas que pudieran aparecer en un determinado momento. En este sentido, los sentimientos que poseemos sobre nuestras propias capacidades, condicionan incluso el nivel de autoestima que tengamos, influyendo a su vez sobre cada una de nuestras acciones, actitudes y decisiones.

Cultivar entonces sentimientos positivos hacia nosotros mismos, se convierte no sólo en un beneficio para la imagen que podamos proyectar hacia los demás, sino también en un detonante poderoso para atrevernos a explorar todas las habilidades y talentos que podamos mantener suprimidos por los sentimientos negativos como por ejemplo la vergüenza, la culpa, el temor a equivocarnos o incluso la certeza de sentirnos incapaces de lograr algo en especifico, lo que condiciona hacia el seguimiento de una vida monótona, limitada, frustrante y mayormente deprimente, factores todos que impactan perjudicialmente sobre la propia salud mental, trastocando progresivamente también la salud física, y contrariando por completo la verdadera esencia de la vida.

En otras palabras

Mientras que en el caso de los animales hablamos de sensaciones puramente físicas o relacionadas con el impulso, en el caso del ser humanos hablamos de sentimientos, aquellas expresiones que son combinación tanto de las sensaciones físicas como de las construcciones psicológicas y anímicas que una persona realiza ante determinados eventos. En este sentido, podemos señalar que los sentimientos son una importante característica del ser humano ya que moldean y transforman su personalidad, su carácter, su autoestima, su visión del mundo de muy diferentes maneras.

Cuando hablamos de sentimientos hacemos referencias a las diferentes formas en las que el cuerpo y la psiquis o la mente se expresan ante determinadas situaciones. Así, algunos de los sentimientos más comunes son la alegría, la tristeza, la ira, la paciencia, la tranquilidad, la ansiedad. En buena medida, se demuestran a través de diferentes rasgos físicos (por ejemplo, la alegría a través de una sonrisa o la tristeza con lágrimas), del mismo modo que también se representan a nivel psicológico, cambiando el estado de ánimo, la autoestima, la seguridad de una persona.

Se entiende que la importancia de los sentimientos reside en el hecho de que son diversas formas a través de las cuales la persona demuestra cómo diferentes situaciones o vicisitudes afectan su personalidad y su carácter. Así, los sentimientos son los fenómenos que nos constituyen desde lo más simple a lo más complejo, como individuos únicos, capaces de sentir muy diversas cosas, y completamente diferente, por ejemplo, a las máquinas. Los sentimientos hacen que una persona se diferencie de una roca ya que la misma, al no ser un ser vivo, no recibe ningún tipo de reacción ante el cambio. Los sentimientos humanos nos colocan, además, mucho más cerca a nuestro yo más íntimo ya que es el momento de mayor sentimentalidad aquel en el cual los estímulos surgen y se hacen claramente visibles.

Referencias

Choza Armenta, J. L. (2011). Historia de los sentimientos. Thémata.

Fredrickson, B. L. (2004). El poder de los buenos sentimientos. Mente y cerebro, 8, 74- 78.

Marina, J. A., & Penas, M. L. (2000). Diccionario de los sentimientos. Anagrama.

Morales, M. S., & Cuenca, M. A. (2003). Educar las emociones y los sentimientos: Introducción práctica al complejo mundo de los sentimientos (Vol. 165). Narcea Ediciones.

Pallarés, M. (2010). Emociones y sentimientos. Marge books.

 
 
 
Por: Serena Cuoghi. Profesora de Biología egresada de la UPEL. Docente especialista en Dificultades de Aprendizaje. Experta en PNL y Superaprendizaje. Desempeño en Ciencias Biológicas, e investigadora en Biodescodificación.

Art. actualizado: Mayo 2023; sobre el original de mayo, 2011.
Datos para citar en modelo APA: Cuoghi, S. (Mayo 2023). Importancia de los Sentimientos. Significado.com. Desde https://significado.com/im-sentimientos/
 

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