Importancia del Amor Propio

El amor propio, también llamado autoestima, es un fenómeno de gran importancia para cada persona al ser el motor que lleva al desarrollo y crecimiento personal a través de la consecución de las metas.

Hay varios factores que van ligados directamente al amor propio, como son la autoestima, la capacidad de poner límites, la autoaceptación y el adecuado manejo de las expectativas a lo largo de la vida.

Autoestima

La austoestima va de la mano de los logros, por lo que el amor propio va aumentando progresivamente con el paso de los años en la medida que se van alcanzando las metas.

Quizá el punto máximo de autoestima se alcanza entre los 50 y 60 años, cuando ya se ha hecho gran parte del camino. A partir de allí es posible que muchas personas vean mermado su amor propio cuando las enfermedades propias del adulto mayor vayan socavando la calidad de vida, pero principalmente la independencia, que es el bien más preciado del anciano.

Nuestra sociedad aun no nos prepara adecuadamente para esa etapa final, pero es importante tomar acciones. Debemos prepararnos para la vejez, tanto física, mental como financieramente, para que podamos mantener intacto ese amor propio.

Poner límites

Quererse a sí mismo es fundamental para establecer límites. El concepto de la propia valía tiene que dejar de lado la disposición a ser maltratado o abusado por terceros.

Muchas veces no se ponen límites o normas a tiempo para de alguna manera evitar situaciones difíciles o conflictos. Esto es un error, ya que la falta de los límites llevará a situaciones en las que lo más probable es que venga un conflicto aún peor y con mayores consecuencias.

Autoaceptación

Darte la oportunidad de ser feliz, aceptarte y quererte a ti mismo. Esta es la mejor forma de definir la autoaceptación.

No somos perfectos y lo más seguro es que nunca lo seamos, pero así como tenemos defectos, dificultades y limitaciones, tenemos también cualidades y virtudes que nos definen y que pueden además ser de gran ayuda en las distintas facetas de la vida.

Uno de los factores que tiene gran impacto es el manejo de las expectativas

La vida es un proceso dinámico. En algunos momentos puede ser muy favorable, pero también puede ocurrir algún revés que cambie las cosas.

Es importante aprender a manejar esos reveses que ocurren en la vida. Por lo general en la juventud hay muchas metas que cumplir y a veces las condiciones no son favorables para alcanzarlas todas, o al menos no en el mismo momento, ello lleva a la necesidad de planificar mejor.

En la edad adulta se va consolidando ese amor propio al haber una situación de mayor estabilidad, probablemente se haya consolidado una relación familiar o de pareja, hay estabilidad laboral con un flujo de ingresos e incluso hay una vida social que complementa y llena mucho.

Ya hacia la etapa del adulto mayor merma la actividad laboral lo que afecta también el nivel de ingresos, a menos que se hayan tomados previsiones financieras. En esta fase el cuerpo no responde igual ni tiene la misma resistencia, es probable que ocurran ciertas discapacidades.

Además de esto, algo que acompaña a esta fase de la vida es la pérdida. Perdida de algunos familiares, de amigos, de los hijos que parten a hacer sus hogares, de la vida que se tenía…

El manejo de las expectativas es fundamental para que el amor propio se mantenga intacto e incluso siga aumentando a lo largo de toda la vida. Debemos estar conscientes de los cambios que vendrán y de que a fin de cuentas lo más importante es vivir cada etapa de la vida disfrutando lo que tenemos sin sufrir por lo que no hemos podido lograr.

Imágenes Fotolia: inninna, nanihta

 

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