Importancia de la Auditoría Gubernamental y Empresarial

Los procesos y las actividades que se realizan en el ámbito público y en el privado deben ser supervisados de alguna manera. De lo contrario, se corren todo tipo de riesgos: pérdidas económicas, procedimientos inadecuados, hábitos laborales nocivos, etc.

La actividad que se ocupa de controlar y supervisar el funcionamiento de algo es la auditoría y el profesional que realiza esta tarea es el auditor.

El principio general de cualquier auditoría consiste en determinar si los procesos establecidos en el plano teórico se corresponden con la realidad

Como criterio general, la auditoría tiene un sentido contable. A través de un análisis exhaustivo de las cuentas de una entidad, es posible determinar posibles fallos en la estrategia empresarial. Este mismo criterio es aplicable a las cuentas de un organismo público.

Todo auditor realiza una valoración sobre algo, ya sean cuentas, servicios, procedimientos o cualquier aspecto que pueda medirse de manera objetiva. Como es lógico, para que su tarea sea realmente eficaz, es conveniente que trabaje con criterios imparciales y objetivos. En este sentido, la mayoría de entidades contratan a auditores externos para garantizar la objetividad en sus valoraciones y análisis.

Los datos obtenidos en una auditoría son de gran utilidad

Sería incorrecto pensar que el auditor se limita exclusivamente a buscar posibles deficiencias. Su trabajo también es una herramienta útil para determinar nuevos rumbos en la estrategia organizativa de una entidad. En esta línea, la organización y la estructura de cualquier entidad deben supervisarse de manera periódica y sistemática.

Tipos de auditoría

Existen dos modalidades generales: la interna y la externa. La primera es independiente de las actividades auditadas pero no de la organización (con este enfoque se evita que el auditor sea juez y parte al mismo tiempo). Por otro lado, estas valoraciones internas se centran en la eficacia y la eficiencia en la gestión y, paralelamente, cumplen una función de asesoría.

La auditoría externa se basa en la independencia y con ella se intenta determinar si se cumplen los controles tal y como se han diseñado.

Al margen de estas dos modalidades generales, las tareas de supervisión y control pueden enfocarse en todo de áreas: la calidad de un servicio, los sistemas de información, la actividad contable y financiera, los sistemas de seguridad o la gestión de los recursos humanos.

El examen de los sistemas informáticos

Los sistemas informáticos de un organismo público o de una empresa privada deben ser controlados, pues de lo contrario se pueden generar todo tipo de riesgos.

El especialista en esta área debe examinar el buen funcionamiento de los programas y procesos informáticos y, al mismo tiempo, tener en cuenta todos los aspectos legales asociados a la computación (protección jurídica de los programas o irregularidades en el manejo de datos que podrían constituir un delito).

Imagen: Fotolia. Mood, Ilkercelik

 

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