El bajorrelieve es una técnica escultórica que consiste en tallar sobre un determinado material una figura de tal manera que la misma parezca sobresalir. En el bajorrelieve lo que se remarcan son los bordes de dicha figura, quitando parte del material y generando un efecto tridimensional. Este tipo de proceder tiene una larga historia, siendo perfeccionado en la Edad Antigua en el contexto de las grandes civilizaciones que cultivaron con esmero la escultura. Hoy en día el bajorrelieve sigue siendo un tipo de estilo extremadamente llamativo, estilo que genera un efecto estético que difícilmente deje indiferente a un observador del mismo.
Los primeros indicios de un uso de una técnica asociada al bajorrelieve pueden encontrarse ya en la prehistoria, específicamente en el Neolítico. No obstante, este tipo de experiencia era extremadamente rudimentaria, todavía faltaba mucho para que la práctica de la misma tuviese un desarrollo que permitiese generar figuras que reflejaban con gran exactitud a aquellas del mundo real.
Con el paso del tiempo, no obstante, este tipo de circunstancia comienza cambiar y la experimentación en este sentido da como resultado obras mucho más relevantes en lo que respecta a calidad. En particular, es ya en el antiguo Egipto en donde vemos que la técnica se pule de manera considerable, dando lugar a expresiones artísticas de notable belleza.
Como se ha establecido, el bajorrelieve consiste en el hecho de tallar una determinada pieza de material de manera tal que las figuras representadas queden resaltando; el resultado es el de una figura en tres dimensiones que destaca del plano sobre el que fue tallada.
Como es de imaginarse, este tipo de efecto era especialmente útil a la hora de adornar las paredes de una edificación. En Egipto fue también fue muchas veces la manera para dejar grabados jeroglíficos que transmitían algún tipo de mensaje.
Es interesante comprobar que este tipo de técnica se llegó a desarrollar en diversas culturas, incluso en aquellas que en apariencia carecían de contacto entre sí. En efecto, es posible hacer referencias a civilizaciones de Asia, Europa y África que podrían haber contactado directa o indirectamente, pasándose así sus conocimientos, pero lo cierto es que el bajorrelieve también se desarrolló en América antes de su descubrimiento; obviamente, solo algunas de las civilizaciones más avanzadas de este continente pudieron aplicarlo con probidad, pero no deja de ser llamativa tal circunstancia teniendo en cuenta el gran abismo existente ente estas culturas alejadas entre sí.
Foto: iStock - Gueholl