Importancia de la Biosfera

Aunque a simple vista no lo percibamos, vivimos en una especie de burbuja, la biosfera. En otras palabras, la biosfera es la capa que alberga todas las formas de vida de la Tierra. De esta manera, sin ella no sería posible la vida de ningún organismo.

En cuanto a su ubicación, abarca desde las zonas más profundas de los océanos hasta las capas de aire de la atmósfera a unos 10.000 metros de altitud. Por lo tanto, la biosfera incluye una parte de agua, una de tierra y otra de aire.

Las relaciones de los seres vivos y su medio natural

El conjunto de ecosistemas que conforman la vida en el planeta constituyen un conjunto mayor al que llamamos biosfera. En este sentido, todos los organismos influyen en el medio ambiente y lo modifican y, a su vez, dicho medio determina la vida de las especies. De esta manera, las relaciones que se producen en la biosfera se encuentran en un proceso de cambio permanente.

De alguna manera, podemos entender la biosfera como si fuera un ser vivo, con su propio estado y evolución. Esta idea ha sido denominada como hipótesis gaia y viene a decir que la totalidad de lo que existe es una entidad con vida propia.

Al ser un organismo vivo, en la biosfera se produce una constante creación y destrucción de materia y de energía. Al mismo tiempo, se trata de un gran mecanismo que se autorregula a sí mismo.

La idea de biosfera aporta un marco global a todas las disciplinas científicas que tratan sobre la vida en la Tierra

La biología en sus distintas ramas, la ecología o la geología son áreas de la ciencia que se centran en alguna dimensión de la vida. Para que cada una de ellas adquiera sentido es necesario entender toda la realidad viviente como una entidad superior. En esta línea, algunos científicos consideran que el ser humano debería replantearse su relación con el conjunto de la naturaleza.

El ciclo del nitrógeno en la biosfera

Todos los organismos vivos necesitan un elemento esencial para la vida, el nitrógeno. El aire contiene un 78 % de nitrógeno y para que las plantas y los animales absorban el nitrógeno es necesario que este gas se transforme previamente en nitratos. Así, los animales obtienen el nitrógeno al alimentarse de plantas o de otros animales que coman plantas.

Por otro lado, los rayos solares calientan el aire y esto provoca la combinación entre el nitrógeno y el oxígeno, es decir, óxidos de nitrógeno. Estos óxidos se disuelven en el agua de lluvia y se filtran en el suelo para formar nitratos. Estos nitratos son finalmente absorbidos por la plantas y constituyen la base alimenticia de los animales.

Imágenes: Fotolia. Kushnirov Avraham - Vadim_petrakov

 

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