Entendido como una de las partes más importantes de la vestimenta, el calzado es esencial para poder movilizarnos sin dañarnos los pies con los elementos que se pueden encontrar en el suelo tanto en el espacio urbano como el rural. Hoy en día, con la polución, los residuos y otros elementos es imposible considerar salir del ámbito doméstico y privado sin calzado, de ahí entonces podemos entender su importancia. A diferencia del ser humano prehistórico, desde la Antigüedad el hombre ha creado diversos estilos de calzado que tenía como primer función cubrir al pie y que luego se fue transformando lentamente en una obra de arte en sí misma.
El calzado es uno de los primeros elementos que el ser humano creó y desarrolló para proteger y cuidar su cuerpo frente a la naturaleza en la cual vivía. De más está decir que las primeras formas de calzado poco y nada tienen que ver con el actual y también hay que señalar que, como la vestimenta, el mismo ha evolucionado mucho, adaptándose a los estilos, gustos y necesidades de cada época.
Hay numerosas formas de calzado que a lo largo del tiempo, de las culturas y de los espacios han mostrado diferentes características pero un objetivo común y general que es proteger a los pies del entorno que puede fácilmente dañarlos e impedir que la persona se pueda movilizar de la manera correcta. En este sentido también es importante tener en cuenta que los pies son una parte central del cuerpo si entendemos que de ellos depende la movilidad y la posibilidad de traslado. Al estar dañados o lesionados de manera temporal o permanente los pies, la persona pierde mucho de su libertad de accionar.
El calzado puede estar hecho en diversos materiales y a lo largo de la historia hemos encontrado calzado hecho de tela, de cuero, de metal, de plástico y de madera también, lo cual nos dice que a pesar de ser un elemento que puede pasar desapercibido es sin dudas esencial para el ser humano. Del mismo modo se debe señalar que el calzado es hoy en día también entendido como una obra de arte y muchos diseñadores que arman colecciones llamativas y estrambóticas necesitan contar con calzado que complete la obra y que haga destacar a todo el resto del producto. Esto se ve claramente en diseñadores cuyo calzado no necesariamente es práctico para ser utilizado sino que es en sí una inmensa y llamativa obra de arte.