Importancia de la Competitividad

La competitividad es una de las actitudes más importantes y más buscadas en la mayoría de los espacios sociales que existen en la actualidad. Tanto en el ámbito laboral como el estudiantil pasando por la familia y las relaciones de pareja encontramos elementos que dan a entender que el ser humano, en términos generales, es un ser competitivo.

La raíz de todas las cosas: ¿es la competencia parte de la esencia humana?

Antes de hablar de la competitividad como valor o como elemento en sí mismo, es interesante plantear la pregunta que en el subtítulo nos orienta. La misma puede ser respondida de muy distintitas maneras dependiendo de cual sea la escuela filosófica, política o religiosa que se anime a dar su opinión. Es imposible hablar de una forma de entender la esencia humana.

Dicho esto, podemos señalar que la vida en sociedad nos hace seres competitivos necesariamente porque nuestra subsistencia depende, en la mayoría de los casos, de preocuparse por uno mismo antes que por los demás. Dejando los juicios de valor de lado, son muchos los que han pensado esta cuestión a lo largo de la historia, especialmente en los últimos siglos en los que el valor de la competitividad ha crecido en gran modo en las sociedades occidentales. Si bien la solidaridad también es un valor humano, propiamente estimulada la primera parece salir a la superficie más fácilmente.

La necesidad de ser competitivo para subsistir

Cuando nos damos cuenta que vivimos en mundos en los que cada vez hay más reglas a cumplir para ser exitoso y que las posibilidades de realmente serlo no necesariamente crecen del mismo modo, es claro que la competitividad se vuelve en un elemento esencial. En el ámbito laboral esto se ve claramente ya que lograr el éxito o al menos lo que se desea dependerá en gran parte de cómo sabemos comportarnos para destacar y sobresalir sobre los demás. En el mundo estudiantil ocurre lo mismo y es por eso que las instituciones educativas en lugar de estimular valores solidarios favorecen valores cada vez más egoístas e individualistas.

De este modo entendemos que plantearnos la necesidad de competir con el otro es lo único que nos puede llevar a lograr nuestras metas. Si bien no todo es así, la mayoría de las relaciones humanas se basan en torno a la competencia entre quienes las forman y por eso surgen muchas veces los conflictos entre hermanos, en la pareja, entre compañeros de trabajo, entre colegas, etc.

La competencia en el mercado

Además de ser un elemento social, la característica que hoy estamos describiendo aquí es también un valor central en el mundo de la economía. Esto es así ya que se entiende que cuando una empresa, un negocio, un proyecto o un emprendimiento desea tener éxito y lograr los mejores resultados debe saber antes ser competitivo.

¿Cómo se logra esto? Ofreciendo los mejores productos y los mejores precios, definiendo claramente el público al cual se dirigirá, buscando nuevas formas de distribución del producto, desarrollando ideas creativas para publicitarlo, ofrecer elementos que lo diferencien de otros productos o servicios en el mercado, etc.

Imágenes: Fotolia. francoimage - Doloves

 

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