Importancia del Conflicto Interno del Perú o la Revolución (1980-2000)

Pasó a la historia como el período más oscuro y violento del país en todos los órdenes, aún más dañino y crítico, por las nefastas consecuencias que produjo, que los tiempos de la emancipación de España o la guerra con Chile.

La pugna más violenta entre dos propuestas contrapuestas de país

Mayormente se habla de conflicto interior y guerra civil, pero no es exagerado hablar de terrorismo, y así es como también muchos han decidido denominar a esta etapa tan trágica y agresiva de Perú.

La suspensión de las garantías constitucionales y la instauración de la pena de muerte para los responsables de delitos terroristas sumieron al país en una situación crítica en materia de derechos humanos, y en estado de alerta constante durante dos largas décadas.

Un obstáculo para el desarrollo nacional

La Comisión de la Verdad que se creó con posterioridad a esta etapa, con la misión de reconstruir el tejido social, político, e institucional con certezas, estimó que causó la muerte unas 70 mil personas, mayormente civiles, que quedaron rehenes de esa violentísima lucha entre un gobierno democrático de perfil liberal, recién asumido, y una facción subversiva, encarnada por la organización terrorista Sendero Luminoso, con células activas en casi todo el país, y que planeaba deponer el gobierno para establecer otro con un signo comunista.

En él se dirimieron básicamente dos ideas de país diametralmente opuestas, una oficial encarnada por el gobierno elegido democráticamente que promovía un modelo liberal cercano a la derecha, y por otro lado un sector opositor identificado con el comunismo, que reivindicaba la violencia para hacerse del poder e instalar su proyecto político.

El aumento imparable de la pobreza, de la desigualdad social, la discriminación, la debilidad de la economía cooptada por la hiperinflación, la recesión, y el desempleo contribuyeron a alimentar las posturas extremas de los grupos en conflicto.

La destrucción material y la sistemática violación de los derechos humanos fueron otras de las secuelas más trágicas que atravesaron a un país que prácticamente no pudo crecer ni ofrecerles bienestar a sus habitantes.

Una ola migratoria que solo quería paz y prosperar

Fue también el causante de la migración más masiva que se registró en la historia moderna del país, innumerable cantidad de peruanas y peruanos dejaron su patria en busca de mejores oportunidades y de paz.

Atravesó tres gobiernos democráticos, el de Fernando Belaúnde Terry, Alan García, y Alberto Fujimori, que por supuesto además de luchar contra las condiciones coyunturales recién mencionadas tuvieron que entablar una lucha constante con los rebeldes, a la que se sumaron más actores para apoyar a un bando y a otro y hasta para enfrentarse entre propios: bandas paramilitares, otros grupos subversivos, potencias extranjeras, y la fuerza militar del estado ante la imposibilidad de lograr una solución desde la política.

La instalación y avance del negocio del narcotráfico

El narcotráfico también ostentó un lugar protagónico en el proceso y fue creciendo en poder y en espacio gracias a él.

Ubicado del lado de la guerrilla y de Sendero Luminoso, logró consolidar su acción en una zona denominada como VRAEM, corroída por la marginación de la pobreza extrema y la desnutrición, donde encontró el lugar ideal para crecer.

Imagen Fotolia. Stbaus7

 

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