Importancia del Cruce de los Andes (1817)

Una de las proezas más significativas de la historia argentina y sudamericana llevadas a cabo por el ejército patriota para liberar al territorio de la dominación española.​

El primer paso contundente hacia la liberación sudamericana

Sin este acontecimiento heroico liderado por el General argentino Don José de San Martín, Chile y Perú no hubiesen logrado su independencia, y la Argentina no hubiese podido continuar con el proceso de emancipación iniciado en mayo de 1810, y confirmado el 9 de julio de 1816 con la Declaración de la Independencia argentina.​

Concretarlo fue sin lugar a duda un suceso histórico inolvidable, especialmente por las adversidades que imponían el clima y la geografía, pero fue un paso más dentro de un proyecto más amplio y superador que pretendió la libertad de casi toda América del Sur.​

Un plan estratégico y cuidadosamente elaborado por el General San Martín que no podía fallar

San Martín, un fervoroso estudioso de la estrategia y la táctica militar, comprendió que la única manera de derrotar al ejército enemigo, que era imbatible en el Alto Perú, solo sería viable a través del cruce de la Cordillera, liberando primero Chile y luego desde allí recalar en Lima donde combinaría fuerzas con su colega Simón Bolívar. ​

Otra hábil maniobra que contribuyó al éxito de la misión fue la red de espías y de informaciones falsas que sembró y que le permitió, por un lado, despistar al enemigo, y por otro anticiparse a sus movimientos.​

Vencieron al enemigo y también al clima y la geografía

Los cambios climáticos que afectaron a los soldados fueron extremos a razón de la altura que atravesaban: de día la temperatura era calcinante con alrededor de 30 grados, mientras que por la noche el estado cambiaba absolutamente con una baja de menos 10 grados.​

La altura también provoco malestares físicos en las milcias que sufrieron vómitos, dolor de cabeza, fatiga, entre otros síntomas típicos.​

De todas maneras, todos estos obstáculos naturales no significaron un problema ni mucho menos porque el cruce estuvo tan bien planeado desde todos los planos que se pevió todas estas complicaciones y entonces se dispuso de una vestimenta, alimentos, y transportes pertinentes para sobreponerse a ellos. ​

La carne con sal cocida al sol, llamada charqui, fue la base de la alimentación de los soldados.​

El ejército de los Andes, como se lo bautizó, partió de la provincia argentina de Mendoza, el 12 de enero de 1817 y llegó a Chile el 5 de febrero.​

Independencia de Chile

El 12 de febrero, apenas arribados a tierra chilena, lograron la decisiva victoria de Chacabuco.​

El militar chileno Bernardo O'Higgins secundó magistralmente a San Martín y por ello se lo considera el padre de la patria chilena; fue Director Supremo de Chile tras la independencia (1817) y hasta 1823.​

El resto de las divisiones del ejército contaron con los mandos de efectivos militares como Miguel Soler, Las Heras, Juan Manuel Cabot.​

La batalla de Maipú, ocurrida el 5 de abril de 1818, marcó el dominio definitivo de los patriotas sobre los españoles y fue la victoria que permitió gritar con fuerza la independencia de Chile​.

Un gesta militar estudiada e imitada

Por otra parte, la epopeya de los Andes suscitó una atención magífica que jamás perdió el interés a través de los años y los siglos.​

Películas y libros la abordaron infinidad de veces, y hasta grandes ejércitos foráneos la estudiaron, y la estudian, en cada una de sus fases y en los recursos implicados para emular su crucial efectividad.​

 

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