El diagnóstico escolar es un proceso en el que se descubren las distintas características que presenta una determinada comunidad educativa. El mismo tiene como finalidad poder conocer aquellos aspectos que son pasibles de ser mejorados en el proceso formativo. En este sentido, el diagnóstico escolar cumple con un rol de extrema importancia porque permite una remodelación constante del sistema; no obstante, para que esa remodelación sea efectiva, es necesario dar cuenta también de las fortalezas que una comunidad educativa tiene, de manera que las mismas puedan mantenerse a lo largo del tiempo y no se pierdan con cambios imprudentes y sin sentido.
El diagnóstico escolar busca ante todo tener un mejor conocimiento de un sistema educativo determinado. Dicho sistema implica la participación de diversas personas en diversos roles. Así, tendremos el rol del docente, del alumno, del padre, de la autoridad educativa, etc., figuras que deben encajar graciosamente como las piezas de un rompecabezas para que exista un verdadero progreso en el área educativa. Por otro lado existe una serie de procesos en una institución educativa que también deben contemplarse como una manera de entender las posibles deficiencias o puntos a mejorar en la comunidad. Todas estas observaciones deben ser llevadas a cabo siempre desde una perspectiva constructiva, buscando ante todo dar cuenta de los puntos fuertes y débiles del ámbito en cuestión.
Un aspecto que debe tomarse especialmente en cuenta es el aspecto social en el que se inserta una comunidad educativa. En efecto, es desde esta perspectiva de enorme importancia sobre la que se asientan una gran cantidad de problemas que deben tratarse en el largo plazo. En este sentido, las posibilidades económicas y de desarrollo que las familias de los alumnos tengan pueden ser un factor de gran relevancia a la hora de concebir posibles dificultades a tratar en el futuro. Este tipo de evaluaciones ciertamente tiene una gran relevancia a la hora de contextualizar a la labor educativa.
Como siempre sucede en una situación en la que se intenta realizar un diagnóstico, también cabe con posterioridad al mismo llevar a cabo una serie de medidas tendientes a mejorar aquello que pueda ser mejorado. En este sentido, las medidas deben lo suficientemente fundamentadas y razonables. En cualquier caso, siempre la base de cualquier acción correctiva debe ser el diagnóstico y es por esto que el mismo debe ser llevado a cabo de forma minuciosa y con las herramientas adecuadas, buscando en todo momento generar la mejor descripción posible de la situación.