Importancia de la Falacia del Hombre de Paja

En el contexto de los debates de las redes sociales y en cualquier confrontación dialéctica se emplean argumentos que no siempre tienen una estructura válida. Esta forma inapropiada de argumentación se conoce con el término falacia. Como es lógico, no hay un único razonamiento falaz sino que existen distintas modalidades: argumento ad hominem, falacia ad ignorantiam, falacia ad verecundiam, generalización apresurada o la falacia del hombre de paja. Todas estas argumentaciones tienen un componente engañoso o manipulador.

¿En qué consiste la falacia del hombre de paja?

Se ataca un argumento presentándolo de manera muy simple o bien se presenta una versión deformada de una idea. En otras palabras, se produce una caricaturización de un razonamiento con el fin de desacreditarlo. En síntesis, en esta trampa dialéctica o falacia se usa un argumento ficticio para atacar al argumento real.

Esta falacia puede tener dos posibles variantes o interpretaciones. Por una parte, que alguien no ha prestado la suficiente atención a las palabras de su interlocutor y por este motivo en su respuesta hay una evidente distorsión.

Por otro lado, con bastante frecuencia el que utiliza este argumento tramposo sabe muy bien que su razonamiento es falaz pero lo usa con la intención de desacreditar a su oponente dialéctico (no hay que olvidar que en muchas discusiones y debates parece más importante derrotar al contrincante que la defensa honesta de la verdad).

Dos ejemplos ilustrativos

Alguien afirma que en la política es deseable que los representantes del pueblo sean personas con experiencia profesional y ante esta aseveración otro interlocutor sostiene que no es admisible negar el acceso a los jóvenes al ámbito político (en esta última afirmación se distorsiona el mensaje inicial).

En un foro sobre educación alguien sostiene que la mejor vía para reducir la delincuencia consiste en incrementar la inversión en educación y otra persona contesta que las víctimas de delitos deben ser protegidas (el argumento de la defensa de las víctimas no refuta el argumento de una mayor inversión educativa para reducir la delincuencia).

¿De dónde proviene la metáfora del hombre de paja?

Se cree que viene del contexto medieval, concretamente cuando los caballeros ejercitaban su destreza y habilidad como guerreros practicando contra una figura humana hecha de paja. Así, al igual que es muy fácil derribar a un espantapájaros en una pelea, también es muy sencillo descalificar a alguien afirmando algo que no ha dicho o deformando sus palabras.

Imagen Fotolia. Nattapong

 

Relacionado

Comentarios


Los comentarios deben expresar una opinión del tema, aportando valor, o de lo contrario se borrará. Gracias.
 

Recomendamos