Importancia de medidas no farmacológicas para la Presión Arterial

La hipertensión arterial es una de las enfermedades cardiovasculares más frecuentes a nivel mundial. Se asocia con el desarrollo de complicaciones como la hipertrofia ventricular izquierda, la insuficiencia cardíaca el daño renal y el riesgo de desarrollar infartos o hemorragias cerebrales conocidos como accidente cerebrovascular o ACV por sus siglas.

Aunque parezca extraño, una enfermedad capaz de producir tantas complicaciones en el organismo puede ser tratada, e incluso controlada eficazmente, con medidas no farmacológicas quedando el uso de medicamentos destinado a aquellos pacientes en los que no se logra cumplir las metas a pesar de estas recomendaciones; incluso pacientes que reciben tratamiento médico farmacológico pueden lograr un mayor control o incluso disminuir los requerimientos de medicamentos si adoptan estas medidas.

• Camine o practique algún tipo de actividad física aeróbica. Caminar al menos 30 minutos tres o cuatro veces por semana le ayudará a dejar de ser sedentario, el ejercicio físico aeróbico contribuye a disminuir la resistencia vascular periférica con lo que disminuyen los niveles de presión arterial.

• Evite el exceso de sal en la comida. El sodio presente en la sal al ser ingerido produce una sensación de sed con lo que se ingieren mayores cantidades de liquido para “diluirlo” en la sangre aumentando el volumen sanguíneo y por ende la presión arterial, este aumento de volumen puede producir edema o hinchazón en algunas partes del cuerpo como los tobillos y desencadenar una insuficiencia cardíaca.

• Evite el consumo de grasas saturadas. Este tipo de grasas aumentan los niveles de colesterol en sangre, especialmente de su fracción LDL o colesterol malo favoreciendo su depósito en la pared de las arterias dando así origen a la arterioesclerosis.

• Mantenga en los niveles adecuados su peso corporal.

• Edite fumar cigarrillos. El tabaquismo es uno de los principales factores involucrados en el daño endotelial acelerando el depósito de colesterol en las paredes arteriales dando origen a la arterioesclerosis, además de ello la nicotina es capaz de estimular la secreción de sustancias como la adrenalina que aumentan la frecuencia cardiaca y producen vasoconstricción o estrechamiento de las arterias lo que aumenta la presión en las mismas.

• Disminuya la ingesta de alcohol. Si bien hay mucha información sobre el efecto beneficioso de bebidas como el vino tinto sobre el sistema cardiovascular, las estadísticas muestran que el alcohol eleva la presión arterial y es un factor de riesgo directamente relacionado con las hemorragias cerebrales sobre todo ante consumos de cantidades excesivas, como ocurre al embriagarse.

• Relájese. Aprenda a llevar la vida con más calma, sea realista con las actividades que deba realizar y el tiempo disponible para ello; el estrés es uno de los principales factores de riesgo cardiovascular.

Arte Fotolia: bongkarn

 

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