Desde los principios de la Humanidad que el hombre sintió la necesidad de aliarse a otros para poder lograr una mayor subsistencia ante las distintas amenazas y adversidades del Medio o Entorno que le rodeaba, entendiendo que de esta forma no solo iba a tener más facilidad para sobreponerse, sino también un mejor a alcance a más Bienes y Recursos, que le garantizaban un crecimiento.
Esto derivó en lo que en un principio fueron las Sociedades Primitivas donde se optaba por una organización social bastante precaria, prácticamente intuitiva, donde el rol de liderazgo era ocupado por un Jefe de Tribu, Patriarca y posteriormente por un Consejo de Ancianos, entre otras formas de gobierno, siendo éstos los primeros antecedentes de la División Social tal como es establecida hoy en día.
Desde tiempos muy lejanos se ha hecho una diferenciación entre los Estratos Altos como aquellos que tenían una mayor cercanía hacia quienes comandaban los destintos de cada pueblo, nación o cultura, recibiendo distintos nombres a lo largo de la historia dependiendo de cómo estaba conformada la sociedad, perteneciendo a un Grupo Social y Económico de influencia.
Entre estos grupos una de las denominaciones es la de Nobleza, que tuvo un fuerte auge durante toda la época de la Edad Media y hasta la caida del Feudalismo (donde un terrateniente era el que comandaba sobre una clase trabajadora y plebeya que trabajaba su tierra) siempre haciéndose referencia a los sectores "más pudientes" y que tenían un mayor acceso a las riquezas.
En esta "época dorada" tenía una fuerte influencia a la hora de elegir los destinos que tenga una comunidad determinada, junto a otro estrato social como lo era el Clero teniendo un dominio o un derecho superior ubicado por encima del Campesinado, el grueso de la población que se dedicaba al trabajo rural, además de contar con derechos y acceso a responsabilidades y obligaciones que a estos últimos les eran rechazadas.
En la actualidad estos beneficios se han dejado de lado para dar un caracter de Universalidad de la Ley, donde solamente se cuenta con Titulos Honorarios en los que la nobleza es asignada a modo de homenaje u honor por parte de regímenes monárquicos parlamentarios, donde la Nobleza es encarnada por quienes poseen esta jerarquía o bien la han heredado por la condición que su familia poseía.