Importancia de las Plantas Medicinales

Los orígenes de la farmacología moderna partieron del conocimiento que, desde tiempos muy remotos, las diversas culturas fueron desarrollando sobre las plantas que crecían en su entorno. A medida que la especie humana se desenvolvía en los oficios de la agricultura, sus grupos sociales se hacían también cada vez más grandes y complejos, mientras que las crecientes necesidades que les acompañaban iban estimulando el desarrollo de una relación cada vez más profunda con su entorno, en pro de la búsqueda de las soluciones que la propia naturaleza ofrecía, siendo así que aparecieran tanto las enfermedades como los que se dedicasen a curarlas y los recursos para hacerlo, los cuales en su gran mayoría procedían de ciertos tipos de plantas.

Esos saberes ancestrales han seguido un largo recorrido desde ese entonces, estableciendo la base para la búsqueda de las respuestas necesarias que la ciencia se planteara en torno a la salud, y cómo es que algunas culturas y poblaciones mantenían esta en mejores condiciones que otras, encontrándose que la costumbre de utilizar habitualmente las plantas con propiedad medicinal que les fuesen nativas, era uno de los principales factores determinantes que generaban como respuestas: 1) mejores procesos digestivos y mayor aprovechamiento nutricional de los alimentos; 2) mayor facilidad para la regulación de los procesos homeostáticos del organismo; y 3) acciones rápidas y efectivas para el combate de las afecciones y dolencias menores, hechos todos que incrementan el bienestar de quienes las emplean, siempre y cuando fuese en las justas proporciones.

Como la relación entre la humanidad y el uso de las plantas medicinales ha sido muy prolongada, ha transcurrido el tiempo suficiente incluso para un proceso coevolutivo tanto a nivel biológico, para podernos adaptar a su consumo, como a nivel de los conocimientos necesarios para saber los modos y cantidades necesarias en las cuales emplearlas. Otra fuente importante de conocimientos desarrollados establece el carácter distintivo de las propiedades curativas en función de cada una de las partes de la planta e incluso del momento específico de la cosecha, guiando hacia el establecimiento de procederes cada vez más especializados y, por ende, asertivos en cuanto a su utilización.

Sanando naturalmente

La posibilidad de continuar con la costumbre de valernos de las plantas medicinales, brinda en los tiempos modernos también otro aliciente, poder hacer algo por nuestra salud, adoptando prácticas preventivas y curativas básicas que a la vez ayudan a reducir considerablemente el gasto generado, de emplearse el correspondiente homólogo farmacéutico según sea el caso, por ejemplo, tomar una infusión de menta es siempre, sin lugar a dudas, mucho menos costoso que ir a la farmacia a comprar algún tipo de digestivo.

Sin embargo, los más recientes estudios apuntan más bien hacia una importancia aún mayor en el uso de las plantas medicinales, centrada en las cualidades vibracionales y energéticas de sus moléculas y en cómo estas son capaces de armonizar a las propias frecuencias vibratorias de quienes las consumen, considerándose este fenómeno que abarca ya el campo de la química cuántica, como el hecho que las hace trascender del nivel físico del cuerpo, hacia el energético de la mente y el alma, ayudando a sanar por medio de reequilibrar cada uno de los componentes del Ser, un beneficio que ningún fármaco sintético ha podido demostrar.

De los brebajes a la industria

La búsqueda de las sustancias específicas de las plantas que puedan poseer propiedades curativas, se ha convertido en un área tan extensa como la mismísima diversidad del reino vegetal, valiéndose de procedimientos y experimentaciones cada vez más complejas y especializadas, que en algunos casos han podido llevar décadas sin la obtención de resultados determinantes, cuando se establecen sobre especies de las que no se tuviese registro alguno, siendo así que las plantas medicinales conocidas ancestralmente brindaran la facilidad de orientar el camino hacia qué y dónde buscar, por haber tenido cumplido eficientemente la mayor parte del recorrido hacia sus utilidades más seguras.

En consecuencia, la utilidad ya conocida de las plantas medicinales dentro de la farmacéutica y la cosmetología, para la elaboración de una gran variedad de productos de uso rutinario y masivo, impulsó con gran rapidez el crecimiento de estas industrias, valiéndose en la atracción natural que existía entre estas plantas y las sociedades, por formar parte del acervo cultural que aún se conserva, habiendo encontrado a través de todos sus beneficios el modo de hacerse más bien cada día más presente, por formar parte de las prácticas que orientan hacia el desarrollo sustentable de la humanidad que busca recuperar la armonía plena con el ambiente, mejorando la calidad de vida de todos sus habitantes.

Referencias

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