Importancia de la Revolución Rumana de 1989

En la década de 1980 el dictador rumano Nicolae Ceausescu y su mujer Elena eran ensalzados como los grandes líderes de la nación comunista. El apoyo popular no era algo espontáneo y sincero sino que formaba parte de una estrategia de propaganda centrada en el culto a la personalidad del líder.

En la vida cotidiana los rumanos eran controlados por el aparato del estado y el pueblo estaba sometido a fuertes restricciones: cortes eléctricos en los hogares provocados por las limitaciones energéticas, escasez de alimentos y falta de medicamentos básicos.

Paralelamente, algunas minorías étnicas eran brutalmente perseguidas. Rumania tenía importantes deudas financieras y se encontraba al borde del colapso económico. En este contexto, la población tenía que realizar interminables colas para obtener productos de primera necesidad.

Con anterioridad al proceso revolucionario Ceausescu gozaba de buena prensa en el plano internacional

Las atrocidades durante su etapa en el poder eran lógicamente silenciadas por la propaganda estatal. Al mismo tiempo, en los medios de comunicación occidentales la figura de Ceausescu era valorada positivamente, ya que se había opuesto a la represión de los soviéticos contra Checoslovaquia en 1968.

En unas pocas semanas se liquidó una dictadura que había durado más de 25 años

En diciembre de 1989 los habitantes de la ciudad de Timisoara expresaron su malestar en una multitudinaria manifestación contra la policía secreta del dictador que reprimía duramente a los disidentes políticos. Esta circunstancia alentó otras protestas en el resto del país. La represión de las fuerzas armadas provocó cientos de muertes y miles de heridos y muchos ciudadanos fueron detenidos.

El 21 de diciembre el líder comunista se dirigió al conjunto de la nación con la intención de frenar la oleada de protestas y etiquetó a los manifestantes como gamberros antisociales. A pesar de ello, su estrategia fracasó y en la capital se produjeron nuevos levantamientos que no pudieron ser reprimidos por las fuerzas militares. Esto provocó que el dictador y su mujer intentaran escapar con helicóptero pero fueron interceptados y retenidos.

El palacio presidencial en el que residía el dictador y su esposa fue incendiado por las fuerzas populares

Transcurridos tres días ambos fueron ejecutados después de un juicio sumarísimo ante un tribunal militar. La caída del dictador se convirtió finalmente en una fiesta para el pueblo rumano.

A partir de ese momento un nuevo líder, Ion Iliescu, se convirtió en el abanderado de un movimiento popular y se inició una etapa de transición hacia un sistema democrático.

Una de las primeras decisiones adoptadas por el gobierno provisional fue la liberación de los presos políticos.

Imagen: Cruz Roja


 
 


Cómo citar para tu trabajo?

Relacionado

Comentarios


Los comentarios deben expresar una opinión del tema, aportando valor, o de lo contrario se borrará. Gracias.
 

Recomendamos