Importancia de llegar Temprano y ser Puntual

La adquisición de ciertos hábitos adquiere una importancia singular, pues son buenos indicadores de nuestra personalidad. Si alguien tiene la costumbre de llegar temprano en sus compromisos diarios y de ser puntual, está comunicando a los demás una información muy concreta: que es una persona responsable y respetuosa con las demás.

La impuntualidad genera desconfianza

Imaginemos a un trabajador que normalmente llega unos minutos tarde a su puesto de trabajo. Puede ser alguien muy eficaz profesionalmente, pero es muy probable que su impuntualidad sea interpretada negativamente, tanto por sus superiores como por sus compañeros. En principio, no está donde debería estar y, por otro lado, su tardanza genera incertidumbre (quien le espera puede pensar que ha tenido un problema o puede estar preocupado por la organización de la jornada laboral).

Supongamos que alguien tiene una entrevista de trabajo y llega con unos minutos de retraso. Con esta acción está perjudicando su posible contratación. Su curriculum y su experiencia pueden ser perfectos para el cargo que pretende ocupar, pero el haber llegado tarde le desacredita.

La impuntualidad tiene evidentes consecuencias: el que espera se intranquiliza, se pierden posibles oportunidades y hay un deterioro de la credibilidad personal.

Por último, el impuntual se encuentra ante la necesidad de poner algún tipo de excusa para justificar su retraso. Como es lógico, si las excusas son frecuentes llega un punto en que nadie se las cree.

La falacia de la planificación

Desde el punto de vista del individuo impuntual, este tiende a pensar que puede hacer más cosas de las que realmente puede realizar antes de acudir a su cita. Este fenómeno es conocido en psicología como la "falacia de la planificación". Se trata de una tendencia bastante habitual y quienes la tienen subestiman el tiempo disponible para realizar sus tareas.

Para corregir esta conducta hay que intentar predecir el tiempo que vamos a necesitar y para ello nos podemos basar en las experiencias anteriores.

La falacia de la planificación es un tipo de sesgo cognitivo que nos lleva a organizar nuestro tiempo de manera inapropiada. El cálculo erróneo sobre el tiempo que necesitamos se produce porque no pensamos en los imprevistos. Así, la falta de planificación es el origen de la impuntualidad.

Las personas puntuales

Quien tiene esta costumbre intenta por todos los medios cumplir con los horarios establecidos. Se podría afirmar que estas personas se autoimponen una obligación y cuando no pueden llegar a tiempo se sienten mal consigo mismas y sufren por los que están esperando.

Imágenes: Fotolia. Sanjayart / Antimartina


 
 


Cómo citar para tu trabajo?

Relacionado

Comentarios


Los comentarios deben expresar una opinión del tema, aportando valor, o de lo contrario se borrará. Gracias.
 

Recomendamos