Entendida como una acción, una actitud o una forma de actuar, la previsión es una de las cualidades más importantes que cualquier adulto debe desarrollar en la actualidad. Esto es así debido a que vivimos en sociedades muy rápidas en las que casi no se nos permite pensar en el futuro; todo es en el momento en que vivimos y no importa ni el ayer ni el mañana. Pero la vida es mucho más compleja que eso y es por eso que resulta vital ser una persona previsora que se ocupa de pensar y organizar tanto su propio futuro como el de los seres queridos para que llegado el momento no falte nada ni se pierda calidad de vida. La previsión puede ser una actitud personal o individual pero también es un concepto sociológico que se adapta a las grandes sociedades.
Tal como se dijo más arriba, hoy en día una de las cualidades más importantes que una persona adulta puede desarrollar es la previsión respecto de su vida y de la de los que ama o debe proteger. Cuando hablamos de previsión, estamos haciendo referencia tanto a las pequeñas cosas de la vida cotidiana como pensar qué cenar o tener la ropa limpia para ir al trabajo, como a fenómenos más amplios y complejos como por ejemplo pensar la carrera a seguir, la situación laboral y económica de una familia, dónde vivir, etc.
La previsión no es algo que abunde hoy en día si nos detenemos a observar las sociedades complejas en las que vivimos: todo está pensado para disfrutar el instante en el que vivimos sin cuestionarnos demasiado qué puede pasar mañana. Esto hace que muchas veces nos encontremos frente a situaciones que se podrían haber prevenido y que nos hacen sufrir o nos desordenan en nuestros deseos, intenciones o formas de actuar.
Sin embargo, ya no podemos hablar solamente de la previsión como una actitud individual. Es también hoy en día una necesidad muy importante a nivel social y cuando utilizamos este término en ese sentido encontramos el fenómeno de la jubilación, un derecho reconocido hace muy poco en la historia de la Humanidad y que significa que todo aquel que haya trabajado según las reglas y leyes, puede y debe acceder al derecho de la jubilación llegado a la edad considerada como de descanso.
La previsión social es una atribución de los Estados, quienes deciden si la dirigen desde la esfera pública o la traspasan al ámbito privado. De este modo, las sociedades actuales cuentan con modos de proteger y acompañar a los trabajadores hasta el último momento de la vida, lo cual es significativo e influye en la calidad de vida.
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