Vivimos en un mundo en el que hay muchísima información, en la que es imposible saberlo todo y, cada vez más nos especializamos en ciertos aspectos que podemos conocer mejor y de forma más específica. Sin embargo, esos mismos conocimientos que podamos tener, en algún momento, tendremos que transmitirlos a otras personas, a las nuevas generaciones, dejándolas registradas para qué, en algún momento dado, bien sea por escrito, a través de filmaciones, registros sonoros, etc., se puedan conocer.
Todos esos conocimientos, pueden estar al alcance de nuestra mano, pero también es muy importante que podamos entenderlos. Eso es lo que una explicación va a conseguir. Cuando hablamos de este concepto, nos referimos a la capacidad de una persona, un organismo, entidad, un grupo social, etc., de transmitir una idea de una manera clara, concisa y con la que no tengamos ningún tipo de duda.
Una buena explicación se basa en una serie de características que son las que la van a hacer positiva para receptor o que le va a crear mayores dudas o desconocimiento. Lo primero que tiene que haber es un conocimiento previo, por parte del emisor de la explicación, de lo que se va a decir y que, en caso de que haya preguntas o se le pidan respuestas a conceptos que no hayan sido demasiado claros, tenga los suficientes argumentos para mejorar la explicación y aclarar toda duda de receptor.
Además de esto, la explicación es esencial que no sea demasiado larga. Tiene que ser breve pero entendible, que tenga la información suficiente para que los conceptos queden claros y, al mismo tiempo, el emisor tiene que ser capaz de mantener la atención del receptor e integrarlo dentro del discurso, además de hacer que comprenda todos los argumentos y conceptos que se han hablado.
Por otro lado, también es importante que una explicación cree el interés suficiente para que la persona que la está escuchando quiera saber mucho más acerca de la temática que se exponen y que consiga que participe de alguna manera para qué colabore y ayude a conseguir más información, aparte de la que se estuviera dando.
Una explicación no es solamente el dar una información y hablar. Es una comunicación que se ofrece para qué un concepto quede claro y, al mismo tiempo despierte la necesidad de saber mucho más.