La economía es la disciplina encargada del análisis de la producción y circulación de bienes y servicios. Hoy en día puede decirse también que la misma se encarga de maneras de entender el funcionamiento del capital, de su circulación, acumulación e incremento.
La economía se encarga de comprender la manera que la sociedad busca de satisfacer sus necesidades, generando continuamente recursos con este fin. En este sentido, a lo largo de la historia, han existido dos vertientes en lo que respecta al manejo de la producción, vertientes que dieron lugar a cuerpos teóricos opuestos: la economía liberal y la economía planificada.
En una sociedad movida por los principios liberales, la intervención estatal será mínima, tan solo mantenida para brindar servicios que el mercado se ve imposibilitado de brindar (como por ejemplo la justicia) o que son considerados estratégicos (cómo la salud o la educación). De esta manera, la producción de bienes y servicios será dejada en manos de la iniciativa privada. Este tipo de circunstancia se entiende desde la visión esbozada por Adam Smith, padre de la economía moderna: cada actor en el mercado ejercerá un accionar buscando su interés particular, pero este tipo de comportamiento redundará en el bienestar general. De esta manera, se insta a dejar de lado la intervención del estado porque la misma podría generar ineficiencias.
En una economía planificada, por el contrario, es el estado el que define qué tipo de bienes se producen y en qué medida. Obviamente pueden existir gradaciones en este sentido, pero en aquellas sociedades en donde se desarrolló el comunismo, la planificación fue muy pronunciada. El principio rector que rige a una economía planificada es el hecho de que el estado posea a los medios de producción.
Este tipo de proceder se ha mostrado ineficaz en la historia, principalmente por la incapacidad del planificador a la hora de conocer con detalle las necesidades de la sociedad. En efecto, se producirán bienes y servicios en una proporción que no condice con las necesidades reales, a veces en una proporción menor, a veces en una proporción mayor; en cambio, en una economía libre los precios y la posibilidad de rentabilidad irán indicando en donde es conveniente realizar inversiones.
Como podemos imaginarnos, la economía dista de ser una ciencia exacta en la medida en que se ocupa de fenómenos sociales. No obstante, a lo largo de los años lograron dilucidarse grandes misterios en lo que refiere al comportamiento de los agentes económicos.
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