El sarcasmo es una ironía que se emite con la finalidad de ofender a alguien. De esta manera, puede entenderse como una actitud peyorativa y en este sentido el mismo contiene un fuerte contenido de crueldad. El sarcasmo es especialmente utilizado en debates encarnizados en donde los participantes han perdido la compostura, en donde el la discusión de ideas deja lugar a la puja personal. Ciertamente, existen personas que hacen un manejo bastante recurrente de este tipo de figura y en este sentido pueden llegar a ser difíciles en lo que respecta al trato; el sarcasmo ciertamente puede entenderse como una falta de respeto.
Para comprender la función que puede desempeñar el sarcasmo en una discusión, primero es conveniente tener una noción de cómo opera la ironía. En efecto, en ocasiones estos dos conceptos son considerados como idénticos, pero lo cierto es que pueden existir ironías que distan de ser un sarcasmo. La ironía viene a dar cuenta de un uso del lenguaje mediante el cual se puede significar aquello que es contrario a lo que se dice expresamente. Este fenómeno se explica por la función que tiene el contexto en un discurso determinado.
Así, aunque las palabras utilizadas harían una determinada afirmación, el conocimiento del contexto por parte del receptor le llevará a entender que lo que se quiere decir es exactamente lo opuesto. Un ejemplo al respecto podría darlo la expresión “lindo día” emitida en un día lluvioso; el receptor entenderá rápidamente que el comentario vendría a significar lo contrario a lo que se dice aparentemente.
En el caso del sarcasmo, el empleo de las palabras y de la ironía intentarán menoscabar una creencia o una persona determinada. En otras palabras, el sarcasmo se emite para herir de alguna manera al interlocutor. La amanera en la que esta situación se plasma suele ser tomando a la otra persona por ignorante o por tonta. Como podemos ver, este tipo de proceder es sumamente antisocial y suele aparecer en contextos en donde la discusión ha subido de tono significativamente, llevando a los participantes de la misma a una situación en donde se dejan de lado los miramientos y el respeto de las formas.
Para finalizar cabe dejar en claro que el sarcasmo se diferencia de la ironía por este tipo de intención derogatoria. Por el contrario, pueden existir ironías que sean graciosas, que generen un buen clima social en donde las personas aumenten su compromiso mutuo.
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