El concepto de plan de salud es sin duda alguna uno de los más importantes en lo que respecta a ocupaciones y obligaciones de un Estado para con la sociedad que gobierna y administra. Los planes de salud (especialmente de salud pública) son elementos esenciales para contribuir al bienestar y buena calidad de vida de las poblaciones y eso es responsabilidad directa de los gobernantes con todas las instituciones y oficinas que de ellos dependen, pero también de las acciones concientes y responsables de cada uno de los ciudadanos.
Un plan de salud es un proyecto a largo plazo que busca dar solución a alguna problemática característica (o de emergencia) de una sociedad. Pero los planes de salud no sirven sólo para solucionar sino especialmente para prevenir aquellas condiciones, enfermedades y problemas que puedan darse de manera regular año tras año y que se desea aplacar. Un ejemplo claro de esto son los planes de salud destinados a evitar el contagio de gripe en invierno o al menos aplacar y disminuir la presencia de la misma en una sociedad.
Los planes de salud son por esto importantísimos porque suponen la puesta en marcha de un sinfín de acciones y agentes que deben actuar en consonancia, unos con otros, activando métodos de prevención, campañas de difusión, controles masivos a la salud de la población, campañas de vacunación, recursos de todo tipo y especialmente también poder estar preparados para situaciones de emergencia que requieran que el sistema de salud público funcione ágil y apropiadamente.
Los planes de salud son, sin duda alguna, responsabilidad del Estado y es él quien decide si los mismos serán financiados con fondos públicos o si, por el contrario, se librarán a las inversiones privadas que puedan cobrar por la atención. En la mayoría de los países del mundo, estas cuestiones están cubiertas por los gobiernos de modo de que los sectores más postergados de la población puedan acceder también a los cuidados de la salud y evitar así la propagación de enfermedades, limitar la mortalidad y la mortalidad infantil, extender la esperanza de vida y la calidad de la misma, etc. Sin embargo también existen países en los que gran parte de los tratamientos y cuidados están en manos de privados, lo cual significa una importante desigualdad social para quienes no pueden acceder a estos cuidados pagando. Aquí es donde el Estado debe responsabilizarse y direccionar los fondos necesarios a asegurar los mejores y más amplios planes de salud para los habitantes de su territorio.